Jugando al golf en baja gravedad

Estamos a 31 de enero de 1971. Se está llevando a cabo la misión Apolo 14, la tercera del programa que aterriza en la luna. Allan Shephard, el comandante de la misión, desciende del módulo y saca un…un momento, ¿es eso un palo de golf?

Sí, sí lo era. El comandante había conseguido escabullir a bordo su hierro 6 y dos pelotas sin que nadie del equipo técnico se diera cuenta. Y allí, en la misma superficie lunar, se puso a practicar su swing. Como era de esperar, entre la baja gravedad y lo poco práctico de su traje espacial para golpear la pelota, los disparos no fueron gran cosa, aunque él afirmo que una de las bolas viajó “millas y millas” en el espacio lunar.

¿Quieres ver el vídeo del momento? Puedes hacerlo aquí. Por cierto, no se molestó en recoger las pelotas, así que en la luna deben de seguir, como un peculiar regalo de la humanidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *